Una
carta a Dios
A ti al creador de
todas las cosas, creador del cielo y de la tierra, del
universo y sus
estrellas, a ti que declaras tu bella personalidad en todo
lo que haz hecho,
del cielo azul, de las praderas las flores, del universo el
sol que da vida, y
de nosotros que nos hiciste no solamente para vivir sino
para disfrutar de la
vida.
A ti que en todo
expresas el amor a los seres humanos, dirijo estas sencillas
palabras para
pedirte por favor que termines con la maldad que impera en
este mundo, el
sufrimiento que aqueja a la humanidad.
Día tras día vemos los
asesinatos de personas inocentes, niños y mujeres, la muerte
por enfermedades y
el dolor que antecede a la penumbra del deceso.
Cada vez existen más
personas sin cariño natural, sin amor del bien, amadores de
placeres,
desagradecidos, desleales, despiadados, crueles,
terroristas, asaltantes,
violadores, atrocidades.
En este mundo cada día
se pierde el respeto a los sentimientos y a la vida del ser
humano, la guerra
también es una actividad inútil que con fuego solo produce
más fuego.
Todo esto causa un
pesar en el corazón, un dolor compartido, un coraje y una
frustración de no
poder hacer nada. Las autoridades por más que deseen
solucionar los problemas
que nos aquejan están limitadas, la sociedad con todas sus
buenas intenciones,
asociaciones, etc., no son suficientes, por eso acudo a TI.
TÚ tienes establecido
un día fijado para eliminar todo esto y eso es verdad. Solo
pregunto ¿cuánto
tiempo más hemos de esperar? Si mi vida sirviera de algo me
gustaría con ello pagar.
Un día se que limpiaras
las lagrimas de nuestros ojos, que te tragaras a la muerte y
a los que la
ocasionan. Un día ya no habrá más lamento, ni clamor, ni
dolor, porque todo
habrás dejado en el pasado.
Un día dejara de
existir la guerra, el hambre y la enfermedad, la injusticia
y la maldad, las
cosas anteriores no serán recordadas ni subirán al corazón,
pero ¿hasta cuándo?
Yo sé porque permites
el sufrimiento, se la verdad y eso es algo que jamás
cuestionaría de TI, pues
tal y como un padre o una madre permite a su hijo sufrir
para curarlo de una
herida, una fractura, o una operación, así también eres con
nosotros, todo es
por amor. Por ese amor que nos tienes a todos los seres
humanos, te suplico que
pronto acabe todo este pesar.
Soy tan solo un grano
de arena a tus ojos y sé que mil años son como un día para
ti. Solo por favor
no tardes mucho y que se haga tu voluntad como en el cielo,
también sobre la
tierra.
Que TU nombre se exalte
y que tu gobierno venga para hacer las cosas como estaban
planeadas desde un
principio, bellas y hermosas, produciendo el amor con que
creaste todo.
GRACIAS
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