jueves, 28 de marzo de 2013

Una carta a Dios

Una
carta a Dios

A ti al creador de
todas las cosas, creador del cielo y de la tierra, del universo y sus
estrellas, a ti que declaras tu bella personalidad en todo lo que haz hecho,
del cielo azul, de las praderas las flores, del universo el sol que da vida, y
de nosotros que nos hiciste no solamente para vivir sino para disfrutar de la
vida.




A ti que en todo
expresas el amor a los seres humanos, dirijo estas sencillas palabras para
pedirte por favor que termines con la maldad que impera en este mundo, el
sufrimiento que aqueja a la humanidad.

Día tras día vemos los
asesinatos de personas inocentes, niños y mujeres, la muerte por enfermedades y
el dolor que antecede a la penumbra del deceso.

Cada vez existen más
personas sin cariño natural, sin amor del bien, amadores de placeres,
desagradecidos, desleales, despiadados, crueles, terroristas, asaltantes,
violadores, atrocidades.

En este mundo cada día
se pierde el respeto a los sentimientos y a la vida del ser humano, la guerra
también es una actividad inútil que con fuego solo produce más fuego.


Todo esto causa un
pesar en el corazón, un dolor compartido, un coraje y una frustración de no
poder hacer nada. Las autoridades por más que deseen solucionar los problemas
que nos aquejan están limitadas, la sociedad con todas sus buenas intenciones,
asociaciones, etc., no son suficientes, por eso acudo a TI.

TÚ tienes establecido
un día fijado para eliminar todo esto y eso es verdad. Solo pregunto ¿cuánto
tiempo más hemos de esperar? Si mi vida sirviera de algo me gustaría con ello pagar.

Un día se que limpiaras
las lagrimas de nuestros ojos, que te tragaras a la muerte y a los que la
ocasionan. Un día ya no habrá más lamento, ni clamor, ni dolor, porque todo
habrás dejado en el pasado.

Un día dejara de
existir la guerra, el hambre y la enfermedad, la injusticia y la maldad, las
cosas anteriores no serán recordadas ni subirán al corazón, pero ¿hasta cuándo?



Yo sé porque permites
el sufrimiento, se la verdad y eso es algo que jamás cuestionaría de TI, pues
tal y como un padre o una madre permite a su hijo sufrir para curarlo de una
herida, una fractura, o una operación, así también eres con nosotros, todo es
por amor. Por ese amor que nos tienes a todos los seres humanos, te suplico que
pronto acabe todo este pesar.

Soy tan solo un grano
de arena a tus ojos y sé que mil años son como un día para ti. Solo por favor
no tardes mucho y que se haga tu voluntad como en el cielo, también sobre la
tierra.

Que TU nombre se exalte
y que tu gobierno venga para hacer las cosas como estaban planeadas desde un
principio, bellas y hermosas, produciendo el amor con que creaste todo.

GRACIAS

No hay comentarios:

Publicar un comentario